Cuando se quiere ayudar a alguien, cuando se esta dispuesto
a hacerlo, no hay límites, no hay medidas, se hace todo o nada pero las cosas
no se hacen mediocres, se entrega todo de sí para poder solucionar ese problema,
se intenta, se busca con la lección que la última opción es rendirse, los
problemas del mundo y de la vida son desde lo más pequeños hasta inmensos,
todos y cada uno de ellos tienen una solución y por más que las cosas se vean difíciles
cuando se quieren solucionar se puede.
Al señor MacArd se le metió en su cabeza una gran problemática
que vio en la India gracias al recuerdo de su mujer, que ya no está, y se ha
empeñado en crear soluciones para ellos gracias a su poder su dinero y a lo que
su esposa en vida le trato de enseñar; pienso que es súper genial y deberíamos
hacer lo mismo con aquellas personas que ya no nos acompañan, en vez de estar lamentándonos,
llorando, pensar en aquello que nos enseñaban y aplicarlo en nuestras vidas en
cualquier cosa; así ese recuerdo ya no será doloroso si no uno lindo lleno de
ternura y enseñanzas.
Eliza me gustó muchísimo tu opinión, ojalá que la gente pensará como el señor MacArd, me gusta lo que escribes.
ResponderEliminarMuy cierto, cuando se quiere brindar ayuda de corazón no hay limites que detengan ese deseo. Me gusta mucho lo que escribes, tu opinión y forma de pensar.
ResponderEliminarLa mejor manera de honrar a alguien que ya no está es haciendo lo que nos enseñaron o simplemente haciendo cosas buenas para que estas se sientan orgullos.
ResponderEliminarQue interesante se ve el libro. Estoy totalmente de acuerdo contigo Eli, cuándo uno quiere ayudar a una persona lo hace de corazón y así mismo hace lo posible para que salga del problema de la mejor manera.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu opinión,veo que tu forma de pensar es similar al señor MacArd pues por estos tiempos no hay mucha gente que piense de esta manera
ResponderEliminar